
Nuestros fantasmas son todos aquellos aspectos que, con implicancia emocional y trascendental, condicionan, limitan o bloquean nuestro propio desarrollo y bienestar emocional.
Surgen sobre todo como producto de nuestra historia familiar y personal. Residuos emocionales de experiencias significativas que fueron determinando formas particulares de ver y vivir la vida, de vincularnos con los demás y con nosotros mismos.
La principal característica de nuestros fantasmas es la carga emocional que los acompaña. Su sola presencia nos deja en situaciones conflictivas, estresantes, donde experimentamos emociones incómodas, repetimos situaciones una y otra vez, o nos vemos frente a una versión de nosotros mismos totalmente desprovista de herramientas que pueda resolver lo que sucede.


