
El adulto que soy, no tiene conflictos, no sufre, no le molesta lo que sucede y no se frustra por no poder. El adulto que soy, solo vive experiencias que hacen despertar emociones que conectan con emociones vividas de niño, quien, de alguna manera dolido, es quien reacciona y sigue presente hasta el día de hoy.
Sana al niño y el adulto aparecerá.
Publicaciones relacionadas:
Adultos infantiles: Una lucha entre la dependencia y la madurez emocional
Los adultos infantiles son aquellas personas que mantienen una gran dependencia familiar y que evita...
Emociones escondidas
Un hombre le manda un mensaje a su esposa para decirle que esta noche la invita a cenar a su re...
3 consejos para mejorar tu estado emocional
Te aseguro que siguiendo estos 3 consejos realmente puedes ver un cambio en tu bienestar emocio...

